Urgente ! VOLUNTARIOS para llenarl Contenedor Solidario a Chile
Estimados socias, socios, amigos y simpatizantes del Centro Los Andes
Por el presente mail hacemos un llamado a tod@s ustedes a una jornada de trabajo voluntario con el fin de vaciar los depósitos de las donaciones recolectadas y llenar el Contenedor Solidario a Chile, actividad organizada por don Alejandro Guzmán de Friburgo y apoyada por varias asociaciones de chilenos de Lausanne, incluyéndonos a nosotros.
Esta actividad titanezca requiere de:
1. Mínimo 15 voluntari@s jóvenes y adultos
2. En lo posible equipados de guantes de trabajo
3. Por una duración de 3 horas
EL SABADO 27 DE MAZO DE 2010 DESDE LAS 14H00 HASTA LAS 17H00 EN: BÂTIMENT SCOLAIRE
1675 MOSSEL
(SORTIE MOUDON DIRECTION ORON)
Persona de contacto: Alejandro Guzmán 078 661 71 80 Después del esfuerzo habrán bebidas y cocaví para tod@s l@s voluntari@s Si tiene un vehículo y quiere ponerlo a disposición para transporte de voluntari@s, llámenos al 079 275 7202 Lo mismo para l@s voluntari@s que deseen venir y no tengan medio de transporte. LOS ESPERAMOS PARA EL ESFUERZO FINAL Depósito de ayuda en la Chaîne de Bonheur
Lo que espera a Chile con Piñera y los intereses de sus amigos constructores
Écrit par CIPER Chile - http://ciperchile.cl -
Los vínculos de Piñera con las empresas de los edificios dañados: Los hombres del Presidente
Publicado por jsullivan en 18 Marzo, 2010 @ 11:48 am En Investigación
A Carlos Alberto Délano, José Cox y el intendente de Santiago, Fernando Echeverría, los unen, entre otras cosas, el terremoto y Sebastián Piñera. Los tres tienen participación en empresas cuyos edificios han resultado seriamente dañados y todos han hecho negocios inmobiliarios con Sebastián Piñera. El Mandatario también tiene participación accionaria en una de las empresas que hoy enfrenta problemas por un edificio en calle Amunategui. Estos son algunos de los cabos de la red que liga a los empresarios “terremoteados” con el actual Presidente.
El terremoto que sacudió a Chile el 27 de febrero pasado aceleró un fenómeno que muchos anticipaban: la inmensa red de inversiones de Sebastián Piñera, su equipo de gobierno en el que priman protagonistas del mundo empresarial y sus estrechas redes de negocios en algún momento le jugarían una mala pasada. Y son algunos de los actores ligados a las edificaciones más dañadas por el sismo quienes ponen al flamante Presidente frente a su segundo conflicto de interés, junto a la aún pendiente venta de todas sus acciones en Lan.
La lista es larga y la encabeza el recién nombrado intendente metropolitano Fernando Echeverría. También aparecen vinculados de distintas formas a las constructoras e inmobiliarias involucradas, el intendente del Maule, Rodrigo Galilea; el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine; y sus amigos Carlos Alberto Délano, Andrés Navarro, Ricardo Bachelet y José Cox.
Mientras el Presidente Piñera no para de desplegar todas sus fuerzas para implementar su plan de reconstrucción, un proyecto ligado a una de sus inversiones se movía un poco más de lo recomendable. Se trata del edificio Geocentro de calle Amunátegui, que fue construido por Novatec y cuya inmobiliaria fue El Bosque S.A., ambas empresas ligadas a Constructora Aconcagua, empresa en la cual Piñera tiene una antigua inversión. Poseía un 17,8% de la constructora y era el tercer mayor inversionista después de su amigo Andrés Navarro y de Aníbal Montero. Su participación se diluyó cuando Aconcagua se fusionó con SalfaCorp en 2007
Las últimas informaciones de prensa indican que Piñera posee un 5,7% de este último holding, inversión que podría formar parte de alguno de los fideicomisos voluntarios que delegó en Celfin y LarraínVial, pues no se ha informado públicamente que se haya desprendido de este activo. En su primera incursión presidencial (2005), Aconcagua fue la única empresa que donó en forma pública a su campaña[1].
Piñera sabía que este activo podría significarle un conflicto de interés y en diciembre de 2009 anunció su venta: “Tengo la firme intención de desprenderme de la propiedad o administración de todas las empresas que puedan significar cualquier obstáculo o conflicto de interés con mi vocación de ser un buen Presidente para todos los chilenos: Lan, Chilevisión, Salfacorp, Constructora Aconcagua, Clínica Las Condes”. Hasta ahora, sólo se ha sabido de la venta de una parte de sus activos en Lan y de la totalidad de sus acciones en la última de estas empresas.
Los terremoteados negocios del intendente
Sin duda el más afectado por el sismo es el flamante intendente de Santiago, Fernando Echeverría, socio de la constructora Echeverría Izquierdo. Esta empresa es responsable de la construcción de al menos tres de los edificios dañados por el terremoto. En Santiago estuvo a cargo de la edificación de Altos de Huechuraba y en Concepción de Alto Arauco II y Castellón. Mientras el primero está siendo evaluado y podría no tener daños estructurales, el segundo ya cuenta con un decreto de demolición. El edificio Castellón está en la lista de construcciones con “daño estructural severo” y fue evacuado ante el peligro que representa para sus moradores.
Al ser consultado por la prensa esta semana, Echeverría se excusó de responder por los problemas que presentan los edificios de su constructora. Argumentó que antes de asumir en la intendencia renunció a todos sus cargos y por lo tanto no es el “representante autorizado” para hablar del tema. Además, según consignó La Segunda, no quiso pronunciarse sobre las responsabilidades de constructoras e inmobiliarias: “Hoy estamos preocupados de la emergencia, de que haya agua y luz, orden público, de que haya techo… después se investigará si hay o no responsabilidad”.
Esas declaraciones fueron formuladas en el acto en el cual el intendente de Santiago firmó un acuerdo con la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) –la misma que él presidió- para que el gremio pusiera a disposición de los municipios a voluntarios que evalúen los daños de las edificaciones capitalinas. Delegó en ellos dicha labor pese a que la mayoría de las constructoras de los inmuebles –quienes eventualmente podrían ser responsables de los daños– son socios de la CChC.
Según dijo Echeverría hace unos días a La Tercera, él nunca pensó en ser intendente, sino que quería ofrecerse como voluntario. En esa misma entrevista anunció que sólo se quedaría un año en el puesto, debido a que su tarea será sólo liderar la reconstrucción regional.
Si bien Echeverría sostuvo que no veía conflicto de interés entre ser intendente de Santiago e inversionista inmobiliario en la misma región, ya antes de asumir debió enfrentar los mismos problemas que preocupan a los propietarios y moradores de los edificios que llevan el sello de Echeverría Izquierdo.
Días antes del cambio de mando, el ahora intendente se reunió con el alcalde de Maipú, Alberto Undurraga, quien buscaba una solución para los vecinos de los edificios que deben ser demolido por los daños del terremoto. De acuerdo a la ley, el costo –unos $600 millones– corre por parte de los dueños de los destruidos departamentos, pero el edil le propuso buscar alguna forma en que el gobierno regional pague hasta que la justicia determine quiénes son los responsables del colapso del inmueble.
El mismo drama viven en Concepción los dueños de los departamentos de Alto Arauco II, donde los gastos de demolición correrían en principio por parte de la municipalidad, dinero que luego les cobrarían a sus propietarios. Los vecinos están estudiando la forma de llevar a la constructora y a la inmobiliaria ante la justicia para que respondan por los daños, porque el edificio se entregó en octubre de 2003, antes de la modificación a la ley que extiende la garantía a fallas estructurales por 10 años.
Echeverría no es el único intendente complicado. Según consignó El Mostrador[2], su par de la Región del Maule, Rodrigo Galilea, aún no asumía cuando fue abordado por los vecinos de unas casas dañadas que fueron construidas por Galilea S.A., empresa de la que hasta entonces era gerente general
Los socios del presidente
Fernando Echeverría no sólo participó a través de su empresa en la construcción de los edificios de Concepción, sino también se involucró personalmente en la gestión inmobiliaria. La venta del edificio Alto Arauco II estuvo a cargo de Inmobiliaria Purema, sociedad creada en 1997 por Ricardo Bachelet y Echeverría. Ambos formaron también en 2004 la Inmobiliaria Víctor Lamas, firma que vendió los departamentos del Edificio Castellón.
En el primer caso, la inmobiliaria sólo ha ofrecido ayuda para poner “alzaprimas” que sostengan el edificio para intentar que los vecinos puedan entrar a recuperar sus bienes. En el segundo, la inmobiliaria sigue negociando con los propietarios, pero hasta ahora sólo ofrece hacerse cargo de los daño
s en los espacios comunes del edificio entregado recién en 2009.
Además de Bachelet, quienes han llevado la interlocución de la empresa con los propietarios del inmueble son José Cox y Felipe Donoso, dueños de la Constructora Alto Arauco. Ellos han viajado a Concepción y también los han recibido en sus oficinas en Santiago, ubicadas en el piso 9 de Apoquindo 3000, el mismo edificio en que tiene sus cuarteles generales empresariales Sebastián Piñera (Bancard, Axxion, Fundación Futuro y Editorial Los Andes).
La locación no es casual. Bachelet y Cox, junto a Ignacio Guerrero son los socios de CMB (domiciliada en el piso 16 del mismo edificio) y a la que también está ligado el nuevo Presidente. Cox y Guerrero son parte del círculo más cercano de Piñera, amigos y compañeros de negocios de toda la vida.
Tampoco era la primera vez que los dueños de CMB y Echeverría Izquierdo hacían negocios juntos. Cox, Guerrero, Bachelet y Piñera se han asociado a la constructora en varios proyectos inmobiliarios, como Plaza Forestal en Recoleta y edificios de departamentos en Vitacura y Las Condes que el diario La Tercera valoró, en total, en US$ 69 millones en 2006.
José Cox también es director de Socovesa, empresa constructora del edificio El Parque de San Miguel, que presentó serios problemas a raíz del terremoto. En el directorio de Socovesa compartía hasta hace poco con Juan Andrés Fontaine, el nuevo ministro de Economía, quien renunció a su asiento el 2 de marzo recién pasado.
Los amigos del presidente
Carlos Alberto Délano y Sebastián Piñera también tienen una historia inmobiliaria común. Además de ser amigos de infancia, ambos empresarios –Choclo y Chatito, como se llaman cariñosamente entre ellos– invirtieron juntos en el edificio Las Américas, en calle Miraflores, una de las primeras torres modernas del centro de Santiago, a fines de los años ‘80. Como casi todos los negocios de Délano y Piñera, la iniciativa fue un éxito. El arquitecto del edificio fue Cristián Boza –artífice de varios proyectos del hoy Presidente–, quien también proyectó el condominio Los Reyes de Huechuraba, otro de los afectados por el terremoto.
Carlos Alberto Délano volvió con fuerza al mundo inmobiliario en los últimos años a través de Penta, el grupo que encabeza con Carlos Eugenio Lavín. Su edificio de calle Regina Pacis, en Ñuñoa, se vio seriamente dañado con el terremoto, lo que generó la ira de sus ocupantes. Disconformes con la respuesta de la inmobiliaria, realizaron ruidosas protestas en el frontis de las oficinas de Penta, en el barrio El Bosque de Las Condes. Finalmente la empresa accedió a recomprar todos los departamentos, aunque en los últimos días las tensiones entre la inmobiliaria y los vecinos volvió a encenderse.
El último de los amigos del Presidente cuestionado por la calidad de sus inversiones inmobiliarias es Andrés Navarro. Además de ser accionista de Aconcagua junto a Piñera, aparece como administrador de Inmobiliaria Konhill S.A., que estuvo a cargo de la gestión del Condominio Los Jazmines de Maipú, otro de los inmuebles que resultó dañado en Santiago.
El gobierno ha intentado en estos días dar la señal de que no estará del lado de las empresas. El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, dijo el lunes a Radio Cooperativa que las autoridades ayudarían a buscar las responsabilidades entre las empresas que construyeron los edificios en mal estado y de construcción reciente.
Hinzpeter no dijo cómo enfrentará el tema el gobierno. Quienes sí tienen más clara la estrategia que seguirán son los integrantes del estudio jurídico Bofill, Mir & Álvarez, Hinzpeter y Jana, que aún lleva su apellido pese a que el ministro del Interior vendió su participación antes de asumir el 11 de marzo pasado. Su ex socio Alejandro Álvarez representa a la inmobiliaria VIVA, responsable de tres edificios dañados, dos en Macul y uno en Ñuñoa. Ruta directa: De las concesionarias al MOP
“Queremos hablar un poco con el nuevo ministro y con el Presidente Piñera para que todas estas rutas, además de escuelas, hospitales, cárceles y edificios públicos que se cayeron, se concesionen”, dijo el lunes el presidente de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública. (COPSA) Herman Chadwick Piñera, primo de Sebastián Piñera.
Al parecer, sus palabras llegaron rápido al Ministerio de Obras Públicas (MOP), cuyo titular anunció la mañana siguiente el estudio de nuevas concesiones. “El proceso de concesiones ha ayudado al desarrollo del país y creo que podría ayudarnos ahora en la reconstrucción”, dijo a La Segunda el ministro Hernán de Solminihac.
La decisión de concesionar probablemente no tenga nada que ver con la relación familiar entre Sebastián Piñera y el presidente de las concesionarias, sino más bien con que los puestos clave del MOP están ocupados por personeros que hasta ahora estaban estrechamente ligados a COPSA.
La subsecretaria de Obras Públicas, Loreto Silva, no lo menciona en su currículum oficial, pero el sitio web de COPSA la señala como su fiscal. Y el flamante coordinador de Concesiones de dicho ministerio, Mauricio Gatica, fue vicepresidente del mismo organismo gremial y también se desempeñó como gerente general de la concesionaria Rutas del Pacífico S.A.
Esa relación antigua explica las declaraciones que hizo Herman Chadwick a La Segunda: “El equipo que se ha armado para administrar el MOP y el tema de concesiones es de primer orden, tanto por la incorporación de personas muy buenas, como son los casos de la subsecretaria, el director general de Concesiones y el director general de Obras Públicas, como por la confirmación en sus cargos de personas de primera calidad”.
Sobre Loreto Silva, Chadwick afirmó: “Ella es muy inteligente y sabe mucho”. Y sobre Mauricio Gatica, el nuevo coordinador de Concesiones del MOP, dijo: “Tenemos una excelente impresión de él, y tiene muy claro cómo el sistema de concesiones puede aportar más a la reconstrucción”.
Artículo impreso de: CIPER Chile: http://ciperchile.cl
URL del artículo: http://ciperchile.cl/2010/03/18/los-vinculos-de-pinera-con-las-empresas-de-los-edificios-danados-los-hombres-del-presidente/
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[1] Aconcagua fue la única empresa que donó en forma pública a su campaña: http://ciperchile.cl/2009/09/24/gastos-e-ingresos-electorales-i-la-campana-presidencial-2005-peso-a-peso/
[2] Según consignó El Mostrador: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/03/12/el-talon-de-aquiles-del-nuevo-intendente-del-maule/
CHILE : Anatomía de un desastre
Resulta difícil ser objetivo en medio de una catástrofe, en especial de la magnitud que ha tenido el terremoto y maremoto en nuestro país, no sólo en cuanto a su intensidad sino a la amplitud del área afectada, unos 700 Km. , en donde la intensidad sísmica se movió en un rango de 8 y 8,8 grados en la escala de Richter. Es decir, en su punto máximo la energía liberada equivale a la explosión de 100 millones de toneladas de TNT. No estamos, en consecuencia, por mucha familiaridad que los chilenos tengamos con los temblores al vivir en país sísmico, ha enfrentar un fenómeno tan aterrador como el del 27 de febrero reciente. Si agregamos a esto, el tsunami posterior que golpeó con fuerza al borde costero de la séptima y octava región, causando el mayor número de muertos, se comprende el estado de conmoción en que se encuentran miles de personas, especialmente aquellos que han perdidos seres queridos, sus viviendas, fuentes de empleo, y toda clase de enseres que ha costado el trabaja de toda una vida.
Primer Acto: la reacción temprana
Los terremotos, sabemos, no son evitables ni aún predecibles, pero al menos, tenemos el deber de estar lo mejor preparado para ello, y aún cuando sabemos que cualquier planificación de emergencia tendrá un grado de falla, la idea sustantiva es que la falla sea la excepción y no la norma. ¿Cómo actuó en consecuencia, el sistema nacional de emergencias y catástrofes en nuestro país? En Chile, tal sistema, está centralizado en la Oficina Nacional de Emergencias, ONEMI, dependiente del Ministerio del Interior, y a juzgar, por lo visto, ha representado el peor fiasco a la idea del Chile moderno que tanto se ha empeñado en vender a los chilenos y al mundo los gobiernos de la Concertación. Fue, tal vez, la última nota, o el epitafio de una moribunda coalición política. Sin ser un experto, la ONEMI, se mostró incapaz de otorgar directrices precisas de reacción temprana frente a la catástrofe, y falló no tanto por los que la dirigen sino por la naturaleza misma del estado y el modelo neoliberal.
El primer y principal problema, se presentó con la caída del sistema de comunicaciones. El corte de energía gatillo la caída en masa del sistema de telefonía Mobil y fija, y con ello, una parte sustantiva en que estaban apoyadas la red de oficinas de la ONEMI, con lo cuál, en las primera horas no se tenía casi ninguna conexión con las principales zonas afectadas. Fue tal la desinformación, que según ha reconocido la propia presidenta Bachelet, debió solicitar a la Fuerza Aérea un recorrido rápido en helicóptero para tener un diagnóstico de la magnitud de los daños. Los medios alternativos de comunicación, sistemas VHF y teléfonos satelitales claramente o no estaban disponibles o lo estaban en modo insuficiente, para haber tenido una comunicación con todas las áreas afectadas.
En los hechos, la ONEMI desinformó, luego que transcurrido tres horas después del sismo, se señalaba a tambor batiente a través de la radio y televisión que en ese momento sólo escuchaban una minoría de los chilenos que se encontraban en el área de afectación pues no existía suministro eléctrico, el llamado a la tranquilidad de la población pues la amenaza de un tsunami estaba totalmente descartada. A esa hora, como se sabe, la ciudad de Talcahuano, Constitución, los pueblos costeros de Pelluhue, Curanipe, Iloca, Dichato, y la Isla de Juan Fernández, habían sido golpeados por una sucesión de tres holas de 10 MT de altura aproximados, que según los expertos se desplaza a una velocidad de 500 kms por hora destruyendo y arrasando todo el borde costero. De hecho, el maremoto es el principal causante de muertes, muchas más que la que causó el propio terremoto. Este terrible e inexcusable error, tuvo su origen a su vez, en la confusa información reportada por el ente encargado de dar la alerta temprana en caso de Tsunami, el SHOA (Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada), información que la ONEMI calificó de ambigua, y que por ende, no la llevó a dar la alerta, aún cuando a todas luces y a pesar de que la información emanada por el SHOA no era lo suficientemente taxativa, era del todo preferible advertir a la población ante el riesgo de un tsunami. Afortunadamente, la intuición de las personas, el recuerdo aún fresco del maremoto del año 1960 en Valdivia, y a la propia iniciativa de los puestos de Carabineros, quienes de mutuo propio alertaron rápidamente a la población, evitó la muerte segura de miles de personas.
Segundo Acto, la asistencia a las víctimas
En segundo lugar, la tardanza en desplazar ayuda hacia las zonas afectadas que superó las 72 horas sumado a la pérdida del suministro de los servicios básicos, de agua y luz, generó un clima de inseguridad en la población que más tarde derivará en saqueos a raja de tabla, tanto a las grandes tiendas de supermercados como al pequeño comercio incluso a casas particulares, elevando aún más la sensación de angustia y abandono. El descontrol de ciudades como Concepción y Talcahuano, Coronel, Lota que albergan a cerca de 1,5 millones de personas condujeron a la medida extrema de decretar estado de excepción, que en lo concreto significó el control por parte de una jefatura militar (con sujeción a al autoridad civil) emplazando más de 17 mil efectivos militares y restringiendo la libertad de desplazamiento entre las 18 PM y 12 PM del día siguiente. Las escenas de saqueo añadieron un estado de desazón en todo el país, se habló de un segundo terremoto, ahora social, que reveló la profunda inequidad social y la crisis valórica de la sociedad.
Las explicaciones para esta tardanza van y vienen, existen algunas del todo razonable que obedecen a la magnitud y extensión de la catástrofe, a la cantidad de población afectada, a la extensión territorial, al daño causado en puentes, caminos, aeropuertos, redes eléctricas que colapsaron la conectividad del país. Pero otras igualmente importantes, desnudaron graves problemas de coordinación entre el ente político (gobierno) y su órgano administrativo, la ONEMI, el estado mayor de las fuerzas armadas y los entes privados que se constituyeron en factor en esta calamidad.
Los privados entraron al ruedo de doble manera. En primer lugar, por que se le atribuye a ellos la tardanza en la reposición de los servicios básicos, especialmente la energía eléctrica porque de la reposición de esta dependían los demás servicios, el agua y la red telefónica. Al no operar ninguno de estos servicios, no entraban en plena operación los hospitales y toda la red de salud, no permitía la apertura de supermercados, la estaciones de servicio de combustibles, ni la red de cajeros automáticos, con lo cual, las personas no podían retirar dinero para hacer sus compras en los pocos negocios de barrios que se mantenían aún abiertos. Unas de las razones esgrimidas por las empresas eléctricas por la tardanza en la reposición en el servicio, estriba en la imposibilidad de localizar a los subcontratistas y éstos a sus técnicos debido a la caída del servicio telefónico.
En segundo lugar, como proveedores directos de la ONEMI de productos de primera necesidad fundamentales para la asistencia, llegando al absurdo que no se podía planificar la ayuda pues debía esperarse a reunirse con estos últimos recién el día lunes, día hábil, para acordar con estos los requerimientos y la modalidad de entrega de la ayuda alimentaria urgentemente necesitada. En consecuencia, no fue esta o la otra institución que falló, o este u otra autoridad, sino el modelo semipúblico de administración de emergencias el que se mostró ineficaz, pues como la concepción neoliberal cruza todas las instituciones, se construyó un sistema donde lo público otra vez tiene a los sumo funciones de coordinador y otras simplemente decorativas, sin un poder real con capacidades de decisión y recursos necesarios que le permitan llevar a cabo adecuadamente su tarea. Es decir, la ONEMI, como mínimo debiera contar con un sistema de comunicaciones independiente, con centros de acopio y abastos, de alimentos, equipos de rescate, telecomunicaciones, combustibles, que garanticen un nivel mínimo de operación a todo evento. No puede la ONEMI esperar a que le abran las puertas los privados para empezar a actuar. De no ser por la oportuna intervención in situ de la Presidenta Bachelet quien acompañó a la directora de la misma ONEMI inmediatamente después de ocurrido el sismo, los problemas descritos anteriormente hubieran sido doblemente más graves.
Tercer Acto, los saqueos y el Pillaje
Como lo mencionáramos, la tardanza en la asistencia, derivó apenas transcurridos 24 horas en los primeros saqueos en la ciudad de Concepción, especialmente cobró notoriedad pública el saqueo al supermercado LIDER hoy propiedad de la cadena norteamericana Wal-Mart. La prensa que inicialmente justificó la reacción de la gente como un acto entendible frente a la desesperación ante la escasez de alimentos, corte del agua y luz, prontamente comenzó a variar el discurso cuando reveló imágenes con personas cargando lavadoras, plasmas y refrigeradores, sin que la policía pudiera controlar los hechos. Este saqueo fue la chispa que incendio la pradera, pues éste se extendió a tiendas de retail, gasolineras, farmacias, carnicerías, e incluso en su punto máximo fue atacado un centro de salud de Hualpén robando el equipo médico. Ahora ya no se hablaba de gente desesperada por el hambre, sino de hordas de delincuentes que andaban sin control por las calles. Esta situación exacerbó los ánimos y creo un estado de sicosis social que llevó a que vecinos se organizaran armados para defenderse de estas hordas sueltas, y así poblaciones se organizaban para defenderse de otras poblaciones. El cuadro después del terremoto no podía ser más espantoso.
Los saqueos y el pillaje se extendieron a Lota, Coronel, Talca, Constitución, e incluso, en el gran Santiago, ciudad que no tenía problemas de abastecimiento, pero que fueron repelidos rápidamente por la policía de investigaciones. Sin duda, que nadie en el país después de la catástrofe vivida esperaba una reacción como esta, y aquello golpeó fuertemente la consciencia nacional. ¿Qué paso?
No existe una explicación definitiva pues concurren varios factores desde los cuales se pueden obtener varios niveles de análisis. Pero una cosa es segura, desmitifica la imagen de un país moderno, del país que acaba de ingresar al club de países desarrollados OECD, el país del cual no se habla, del país de los perdedores, el de los excluidos, de los que viven el día. En Chile la pobreza es mayor de lo que los datos oficiales registran, y una franja importante de ella, vive en condiciones de marginalidad, una parte de ella es atrapada en la redes del tráfico de drogas y de la delincuencia común, y otra, sin ser parte de la delincuencia “profesional”, en los hechos, adopta muchas de las pautas culturales de éstos, es lo que en Chile se denomina “Flaite”.
Agregue a esto la extrema desigualdad social, que implica que el 80% de la población captura el 45% de la renta nacional, en donde un puñado de grupos económicos (familias) controlan el 80% del PIB, en donde la banca en medio de la mayor crisis del capitalismo de los últimos 50 años obtienen utilidades de más US$1500 millones dólares, en gran medida, por que no traspasó íntegramente las bajas de tasas de interés del Banco Central, obteniendo una ganancia extraordinaria cuando todos los chilenos nos apretábamos el cinturón. El Chile, donde la farándula y los programas de realities concentran más de dos tercios de la programación, donde el todo vale para tener un minuto de fama es regla de oro. El Chile donde rige el principio del exitismo y hedonismo, donde el tener es sinónimo de poder y status, el Chile en donde la competencia ha borrado casi del lenguaje la cooperación, donde la caridad sustituye la solidaridad, cuando ésta se entiende como un acto de marketing empresarial llamada teletón.
Es decir, el terremoto actuó sobre un terreno fértil de injusticia y desigualdad y una mezcla toxica de desvalores, que gatilló lo peor del individuo, que desató el embrutecimiento de las masas que se dejaron arrastrar por el miedo al desabastecimiento, que vieron como el lumpen y el flaite, que hicieron de la máxima “la ocasión hace al ladrón” su arenga de batalla, llevaban bajo el brazo en aparente impunidad el plasma, que a ellos les supone 24 o 48 cuotas de duro crédito; entonces por qué no sumarse a la acción, y es así entonces; como vemos al trabajador y dueña de casa honesto arrastrando consigo lo que no necesitaban, como aprovechando un momento irrepetible. Pero esta imagen, en un sentido distinto, la observamos en las escenas de acaparamiento en el gran santiago, donde no existiendo amenaza siquiera de desabastecimiento, encontrábamos interminables filas de automóviles en las afueras de las gasolineras a la espera de llenar el tanque, lo mismo en supermercados como si el mundo fuere acabar.
El Devenir
Este Chile sobrecargado de un enfermizo individualismo donde pareciera prevalecer el sálvese quien pueda desnudo la razón de ser del estado neoliberal y de su clase dominante. Ésta amenazada en sus intereses por el vandalismo de las masas, apela ahora, en un larvado fascismo, al actuar directo de la fuerza militar como única solución para detener a las hordas de delincuentes. Pero sus adustos testaferros van más allá y señalan abiertamente:
“Por 20 años la Concertación no hizo sino debilitar el concepto mismo de "orden público", expresión que a oídos de su gente suena a cavernaria opresión "del pueblo". Todo acto de autoridad rigurosa se convirtió, en ese período, en tabú….Por eso la imagen del carabinero poniendo una pistola en el cuello de uno de los miserables entregados al pillaje es una notable excepción, pero también una muestra de hasta dónde es preciso llegar cuando métodos menos elocuentes ya no hacen mella” (Fernando Villegas, La Pistola al Cuello, La tercera).
La tragedia del terremoto, facilitó la instalación del discurso fascistoide, instando a la población a la formación de cuerpos de vigilancia y a la presencia de los militares en las calles. Esta intervención fue aplaudida por los medios de comunicación afines al poder y la derecha, con el propósito evidente de preparar a la población para lo ha que de venir. Un endurecimiento de la medidas represivas del estado con la excusa del combate a la delincuencia.
Ad portas de la asunción del nuevo gobierno de derecha, éste no ha disimulado su estigma de clase, tres nuevos intendentes son ex directores de empresa, entre ellos, Fernando Echeverria quien dirigiera la poderosa Cámara Chilena de la Construcción, asume como el nuevo intendente de Santiago. Este gremio se asegura, de esta forma, una figura clave en las tareas de recuperación de la infraestructura pública y privada del país.
El nuevo presidente electo Sebastian Piñera, manifestó recientemente importantes cambios a su programa en respuesta al nuevo escenario creado por el terremoto, ya antes había señalado una política restrictiva al gasto público y ahora con la excusa del sismo aplicará probablemente lo que Naomi Klein describe como el capitalismo del desastre, que no es otra cosa, que aprovechar un estado de conmoción social para impulsar políticas radicales sin capacidad de resistencia.
Las consecuencias físicas que dejó el sismo de seguro se irán superando progresivamente, pero a la inversa, las contradicciones sociales que develó se seguirán agudizando y nuevos terremotos sociales con distinta magnitud se sucederán hasta el punto en que los trabajadores y el pueblo se unan por cambiar su destino.
CHILE : ULTIMO DISCURSO DE LA PRESIDENTA BACHELET
CHILE : LISTA PERSONAS APARECIDAS
Llegó una lista de personas aparecidas, háganla circular por favor. Albergados Pelluhue Compartir
CHILE DDHH: Comisión Valech inicia hoy recepción de casos
La instancia creada en 2003, bajo el gobierno de Ricardo Lagos, reanuda este miércoles su trabajo en Chile y el extranjero, a través de las gobernaciones y consulados. Habrá seis meses para entregar información sobre nuevos casos y aquellos que no fueron calificados en el proceso anterior, siempre que existan nuevos antecedentes. Se recordó que toda gestión es totalmente gratuita.
Como después de la final de un campeonato de fútbol, los análisis más descarnados salen cuando el árbitro toca el silbato y los jugadores, sucios y sudados bajan a los vestuarios celebrando su triunfo o rumiando la derrota. Una cosa similar pasa con las elecciones presidenciales.
Piñera, un empresario que decidió volcarse a la política ganó las elecciones en Chile y se apresta a ponerse la banda presidencial en marzo del 2010. La noticia causó una particular inquietud en ciertos analistas quienes, con sorpresa, difícilmente se explican como una derecha mundialmente vinculada al dictador Pinochet pudo ganarse la confianza de millones de chilenos.
Lo cierto es que, para la estadística, es necesario tomar en cuenta el resultado de encuentros electorales anteriores. Casi nadie hace referencia a que ya el año 1999, cuando en iguales condiciones se encontraron en la elección final , Lagos por la Concertación de Partidos y Lavín por la Derecha, el primero se llevó la banda presidencial por apenas 180 mil votos. Un resultado casi marginal. Algo muy parecido pasó esta vez. Piñera ganó por 220 mil votos. O sea, entre el año 1999 y el año 2009, la derecha ha venido manteniendo abierta su posibilidad de acceso al gobierno, con una base de votos de más de 3 millones de electores.
Por ello no es cierto, eso de que Chile se haya derechizado hace poco. El peso ideológico, económico y político de la derecha ha venido consolidándose los últimos 15 años, bajo la propia sombra de la Concertación de Partidos.
En la pasada elección, el candidato de “centro”, Frei , jugó con un discurso “neo” estatista, apelando continuamente a la necesidad de que el Estado recuperara el rol central que tenía en la vida del país. El discurso resulta aun más falso al venir de uno de los presidentes que durante su mandato (1994-2000) impulsó de manera decidida la liberalización de la economía y defendió a los empresarios como el motor del país.
La derecha en Chile ha crecido en un terreno fértil. Abonado por las políticas neoliberales de los gobiernos de la Concertación y sostenido por aparato ideológico conservador que controla los medios de comunicación en un 95%. El Chile actual transpira competitividad, arribismo y clasismo.
Uno de los grandes logros de la Concertación fue el haber dotado de gobernabilidad a un país quebrado por la mano dura del dictador Pinochet. Y esto pasó por lograr que de la cabeza del chileno común desapareciese la imagen de un Estado, como un ente real, asociado a su cotidianidad. En un país en donde la frase más usada durante años fue “sálvate solo”, el individualismo ha permeado todas las capas de la sociedad.
Durante los 20 años de la Concertación, los partidos, en una sola voz, desmotaron prácticamente toda una identidad de imagen país, basada sobre la posibilidad de ver a Chile como un espacio de construcción común, articulado en torno a la figura del Estado.
Por ello, Frei y su manoseado y confuso discurso estatista resultó poco creíble. Piñera y su discurso de “Para este Chile empresarial, qué mejor que un empresario”, cayó casi como lógico.
Pero los datos de la estadística también nos alumbran sobre otras cosas. Si miramos las cifras de crecimiento demográfico, en Chile el año 1989 constan 13 millones de chilenos. El año 2010 esta cifra se empina por sobre los 17 millones. Sin embargo, resulta hasta impactante ver como en cada una de las 5 pasadas elecciones presidenciales entre el 1989 y 2010 la cifra de votantes no varía y se mantiene casi estática en los 7 millones.
Lo cierto es que con la idea de hacer desaparecer el Estado como actor principal de la actividad social, también se fue la del interés por lo público. Son ya más de 5 millones los chilenos en edad de votar que, por una u otra razón, no participan de los procesos electorales. Entre ellos abundan sobre todo los jóvenes para quienes los partidos, el gobierno, o el parlamento están tan lejos de sus preocupaciones como la física cuántica.
La política partidista es un espacio desprestigiado. Y los procesos electorales no ocupan un interés central entre las inquietudes de los ciudadanos. Por ello las elecciones, más allá de lo que digan algunos, solo entregan una visión parcial de las inquietudes de los chilenos.
Si las pasadas elecciones de sirvieron para algo esto fue para demostrar que lo que avanza en Chile es el desprestigio de la “clase política”. Y ese es tal vez el dato más relevante que emerge de las pasadas elecciones.
El gobierno derechista de Piñera enfrentará el reto histórico de ser capaz de estar detrás y delante del escenario al mismo tiempo. Como Berlusconi en Italia, o Uribe en Colombia, está demostrado de que se puede ser un empresario y un presidente al mismo tiempo. El Estado en su fase neoliberal (aunque sea en un momento de cierta inestabilidad) se acomoda a este tipo de situaciones. Las asimila en un contexto de transformación de lo que hasta ahora hemos entendido por democracia, en su forma liberal.
Así como Evo y Chavez buscan una reformulación del Estado por el lado de la izquierda, las derechas también buscan adecuar esta democracia liberal a las nuevas condiciones.
A Chile, como dice un dicho popular “le toca bailar con la fea”. En términos estrictos debiéramos decir que hace casi 40 años, desde la elección de Salvador Allende, que el pueblo chileno no tiene un gobierno que ponga en el centro el bienestar de los ciudadanos por encima de los intereses de los poderosos.
Piñera y su gobierno mantendrán la línea económica de los gobiernos de la Concertación. Promoverá un gobierno “más eficiente” e incrementará la represión sobre los sectores sociales que se atrevan a demostrar su descontento. Será algo así como la versión 2.0 del modelo político anterior.
Su fracaso dependerá ya no de las fuerzas políticas tradicionales sino de iniciativas políticas surgidas de las propias luchas del pueblo.
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Vícto Jara; Un Canto Inconcluso que sigue vivo en la memoria de Chile y el mundo
Te recuerdo amanda - Victor Jara
Víctor Lidio Jara Martínez San Ignacio, 28 de septiembre de 1932 - † Santiago de Chile, 16 de septiembre de 1973) fue un músico, cantautor y director de teatro chileno.Procedente de una familia campesina de Ñuble, Víctor Jara se convirtió en un referente internacional de la canción reivindicativa y de cantautor. Fue torturado y asesinado en el antiguo Estadio Chile (actualmente Estadio Víctor Jara) por las fuerzas represivas de la dictadura de Augusto Pinochet, que derrocó al gobierno de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973.
"Que el canto tiene sentido, cuando palpita en las venas del que morirá cantan dolas verdades verdaderas, no las lisonjas fugaces ni las famas extranjeras sino el canto de una lonja hasta el fondo de la tierra." "Ahí donde llega todo y donde todo comienza, canto que ha sido valiente siempre será canción nueva. "
"Manifiesto" (fragmento) - Victor Jara "Que el canto tiene sentido, cuando palpita en las venas del que morirá cantandolas verdades verdaderas, no las lisonjas fugacesni las famas extranjeras sino el canto de una lonjahasta el fondo de la tierra." "Ahí donde llega todoy donde todo comienza, canto que ha sido valientesiempre será canción nueva. "
La Asociación de Chilenos Residentes en Ginebra informa con profundo dolor el fallecimiento de Hortensia Bussi y envia sus más sentidas condolencias a su familia.
La viuda del Presidente Salvador Allende, la Tencha como todos la conociamos, ha muerto este jueves 18 de Junio 2009 en su domicilio en Santiago acompañada por sus hijas Isabel y Carmen Paz.
Los chilenos de Ginebra adherimos al homenaje que hoy en día se rinde en todos los rincones del planeta a esta incansable luchadora por la democracia y la justicia social.
Nunca olvidaremos su entereza y su compromiso en los momentos más dolorosos de la historia de Chile durante y después del golpe de estado de 1973.
A pesar de la pérdida de su compañero de toda la vida, continuó la lucha en el exilio y retornó a Chile para trabajar por la democracia, manteniendo siempre viva la memoria del presidente mártir. ..................................................................................................................................
Estimad@s compañer@s,
Con profunda emoción me uno al dolor del fallecimiento de esta brillante, emprendedora y resistente mujer, " incansable luchadora por la democracia y la justicia social" que fue ejemplo para las mujeres latinoamericanas.
La muerte nos separa de los seres que han marcado nuestra historia de vida, pero sus acciones seguirán vivas en nuestras memorias.
Con un fuerte abrazo socialista, feminista y muy latinoamericano.
Mariela Muri de la Junta directiva de Presencia Latinoamericana
Desalojos de familias de deudores en Chile y sus casas son rematadas